Carne, carne y más carne...

Nací y crecí en el seno de una típica familia argentina, al menos en el aspecto culinario, y eso significó sólo una cosa: carne, carne y más carne!
Cecilia Briamonte

Cecilia BriamonteNací y crecí en el seno de una típica familia argentina, al menos en el aspecto culinario, y eso significó sólo una cosa: carne, carne y más carne!

Así que como muchos otros, no fue nada fácil cambiar mi alimentación, quizás por eso mismo lo mío se fue dando paulatinamente. Al principio guiada por la intuición, pero siempre me ganaban la inercia y me faltaba el ímpetu necesario para decidirme. Luego empecé a estudiar yoga, y con ello vinieron otras informaciones, muchas de ellas conocidas por todos, como la ley del karma, el "no hagas al otro lo que no quieras que te hagan a tí", y la que realmente terminó por hacer que deje definitivamente la carne, fue la práctica de yoga propiamente dicha. Es que los productos cárnicos tienen una frecuencia a nivel vibracional muy baja, que dentro del organismo obstaculizan el fluir adecuado de energías sutiles de alta frecuencia de vibración. Además, de la carga negativa que "trae" dicho alimento, la repercusión de su presencia se hace notar en el estado de ánimo, haciéndonos agresivos y propensos a estados ansiosos o de ira.

Gracias a este cambio en mi dieta, las prácticas se hicieron mucho más profundas y plenas de sensibilidad.
Todas las demás razones y beneficios vinieron por añadidura. Muchos de los trastornos que tenía ya no están desde que dejé la carne. La salud, el descanso y los sueños también mejoraron notablemente.

El estar consciente del sufrimiento y la indefensión que tienen los animales respecto a nuestras actitudes, el estado primitivo en que muchos se encuentran todavía, hace que se torne indispensable que cada uno desde su lugar y sintiendo la empatía y el amor que ellos se merecen de nosotros, haga su parte, no importa que sea algo pequeñito como el abstenerse de comer carne, o cualquier otra ayuda. Algún día seremos la mayoría! Y otra vez nos ganaremos su confianza.

Claro que hay muchas más razones para ser vegetariano! Erradicar el hambre mundial, mejorar nuestro planeta y el medio ambiente, elevarnos espiritualmente, desarrollar nuestra creatividad en la cocina, descubrir sabores nuevos....y tantas más!

Cecilia

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