Mi vegetarianismo
Mi vegetarianismo

De niña, en varias oportunidades, pude ver cómo mataban pollos, escucharlos gritar, ver su cuello roto chorreando sangre. Recuerdo haberme estremecido y tapado los ojos para no ver, pero nada más, eso era normal, teníamos que alimentarnos. También recuerdo haber visto camiones transportando en minúsculas jaulas a cantidades de pollos y gallinas y decía: "¡Mira cuántos pollos!", y sentía pena, pero eso también era normal; al fin y al cabo debían ser transportados a no sé dónde. Y así, muchas otras experiencias. Después de todo, era normal... y mi vida continuaba como siempre.
Crecí creyendo que eso no era malo (la ley de la vida), ellos estaban acá para que nosotros pudiéramos alimentarnos ya que necesitábamos de todos aquellos nutrientes, proteínas y demás para sobrevivir.
De chica nadie me habló de la realidad, nadie me contó la verdad ni tampoco que todo aquello que conseguíamos de nuestros amigos, los animales, lo podíamos obtener también de los vegetales. No sólo eso, sino que, además, olvidaron mencionar que obtenerlo de los vegetales era mucho más saludable y no comprometía nuestro medio ambiente.
Me pregunto entonces, ¿cómo se les pudo olvidar mencionar algo tan importante? Ellos, que tenían en sus manos la responsabilidad de formarnos, que con tanto cariño nos cuidaron y protegieron... Y en el colegio, ¿por qué no nos enseñaron todo esto? Y en la universidad ni siquiera lo mencionaron, ¿por qué lo ocultaron? ¿Tal vez no lo sabían?
Reflexionando es cuando me doy cuenta de todo y agradezco enormemente el haber tenido la oportunidad de conocer acerca de toda esta crueldad y sufrimiento, que haya podido ver LA TRISTE REALIDAD. Es entonces que me siento no sólo motivada sino en la obligación de tratar de hacer algo al respecto.
Hace algunos días conversaba con una persona -también es vegetariano- y reflexionando un poco con relación al vegetarianismo y la crueldad hacia los animales me dijo "estoy molesto, me siento engañado". Sus palabras no pudieron sintetizar de mejor manera cómo es que muchos de nosotros nos sentimos.
Qué importante y vital es la información, la buena información, y por eso debemos trabajar desde la posición en la que estemos para tratar, más que de cambiar estilos de vida, de INFORMAR. Las personas tenemos derecho a estar bien informadas para poder tomar una posición, para poder optar por un cambio.
Antes de elegir ser vegetariana, había escuchado acerca de este estilo de vida vagamente y tenía la idea de que se trataba de una de esas tantas modas implantadas o un tipo de alimentación para personas con problemas para digerir carne y nada más. No tenía idea de todo lo que significaba y que se trataba de una de las elecciones más importantes que llenarían mi vida en un futuro.
Me alegra, entonces, poder decir que soy vegetariana, que elegí no sólo salvar animales que sufren, sino que además cuido mi salud y mi medio ambiente. Hoy puedo decir con orgullo que ser vegetariano ¡es una gran elección!
Mireya Padilla Acosta

