Ecovegetariano
Empecé en el movimiento ecologista hace algunos años como voluntario. Me interesaban las especies en peligro de extinción como consecuencia del cambio climático. Una vez buscando información en Internet descubrí un texto que hablaba de las granjas industriales y el daño que ocasionaban al medio ambiente. Más allá del horror en el que viven los animales, sentí que boicoteaba mi trabajo si seguía siendo cómplice de esa industria, así que me limité a comer pescado. Durante muchos años seguí así hasta que un día tuve que salir en un barco pesquero para hacer una entrevista a los pescadores sobre las reservas marinas. Ellos me contaban que ya no había tantos peces como antes, que cada vez tenían que irse más lejos para encontrar especies comerciales. Yo sabía que un 75% de los océanos están agotados por la sobrepesca, pero pensaba que la solución era un tipo de pesca sostenible o piscifactorías. Sin embargo, cuando vi las enormes redes cargadas de peces y otros animales marinos que aún agonizaban e intentaban escapar, sentí que eso no estaba bien. La mayoría de los peces son troceados vivos o se les mata golpeándolos contra el suelo del barco. Los que no se consideran comestibles son arrojados al mar medio muertos o ya muertos. De pronto estaba parado sobre un montón de vísceras y la peste era insoportable. Tal vez tuve que verlo personalmente para entender que esos animales querían sobrevivir y que yo estaba siendo muy incoherente al dejar de comer mamíferos y aves, pero no peces. Más allá de si puede haber un sistema de pesca sustentable, descubrí que la agonía de los peces es larga y que luchan por su vida. Eso fue suficiente para que yo dejara de comerlos. Ahora soy vegetariano.
Gabriel González León

